Hoy el día se ha ido a la mierda. Otra vez la granadilla (17) fue mi gran amiga para comenzar el día. Limpié el departamento por completo, porque por alguna razón no me gusta dejar nada sucio cuando voy a salir. Y también por alguna razón cuando tengo más ganas de quedarme en casa es cuando no puedo hacerlo. Después de limpiar acabé exhausta, muerta... mi energía estaba en cero, comí un pedazo de manzana (13), sentí el veneno del azúcar entrando por mi garganta, azúcar que me ayudó a levantarme de la cama.
Estuve desde las 4pm hasta las 7pm en la posta, odontología y medicina general, demasiadas preciosas horas de mi tiempo.
Luego vino lo más desgastante, al regresar a casa Luis estaba aquí, con su fingida preocupación, con su hipocresía al máximo. No quería irse hasta comprarme algo de comer, me negué, pensé que no resistiría si tenia comida cerca, pero luego acepté porque confié en mí. Además, así se iba rápido y no le iba con el chisme a mi mamá. Le pedí una hamburguesa, una que tiene solo papas, queso y huevo, (menos mal venden eso por aquí, odio pagar por carne que no voy a comer), igual son un millón de calorías. Ahora esa hamburguesa esta amontonada en mi refrigerador junto con la demás comida, tal vez mañana la coma, tal vez mañana si coma, pero hoy no.
Hoy soy etérea, hoy soy de cristal, hoy soy aire, soy humo... soy nada.
Hoy: 30 calorías.

No hay comentarios:
Publicar un comentario