A veces contar calorías te distrae, mantiene ocupada tu mente y dejas de pensar (al menos por un momento o varios momentos al día) en cosas más complicadas... Tener el control de lo que comes y lo que no comes, saber cosas estúpidas sobre la comida. Un "tic tac" tiene dos calorías ¿A quien le importa? A mí...

jueves, 18 de agosto de 2016

Pinkberry

Ayer el estúpido internet se fue y no pude publicar, de hecho, tampoco hubiese podido escribir, estaba muy cansada, así que igual no importa.
Mi mamá me emboscó en la posta (fui a dejar unos análisis) y tuve que ir a desayunar con ella, pan (147)  con palta (80) y café (2).
Por fin pude ver a mi prima ayer, Lizeth es mi otra mitad. Aunque estuve esperandola mucho rato y eso me dio tiempo de deprimirme. Caminé por Real plaza, me quedé en un rellano desde donde se podía ver todo el patio de comidas, tenía justo al frente el subway y estúpidamente empecé a revivir todo...
*—Mavy ¿Dónde estas?
—Yo... estoy caminando por el patio de comidas ¿Tú donde estás?
—Yo,.... estoy por el escenario.
—Ah, justo estoy por ahí... ah, ya te vi.
—Yo también.*

Ahí lo vi por primera vez, recordé eso y fue triste, en mis audífonos sonaba una canción de Katy Perry...

"Y en otra vida,
haría que te quedaras,
para así no tener que decir 
que fuiste tú el que se marchó..."

Y casi sin darme cuenta unas lagrimas cayeron, y luego... esa escalera donde le dije adiós por ultima vez, estúpido Real plaza, estúpida yo...¿por que sigo torturándome con esto?

Me encontré con Lizeth, fuimos por un pinkberry (350) los topings fueron mi pecado, pero valió la pena... un pinkberry es algo que siempre vale la pena. Luego fuimos al cine a ver "La vida secreta de nuestras mascotas", la película estaba super chevere, pero nos pasó algo que solo nos puede pasar a nosotras, el proyector se quemó y la función de canceló, nos sellaron la entrada para otra función y todo un rollo. Nos fuimos a caminar por el parque de la exposición, más recuerdos y... otra cosa increíble. A nuestro costado, molestando a una pareja, estaba ese señor de las estampitas, ese que nos dijo a Jamil y a mí que hacíamos bonita pareja y que nos íbamos a casar... sí, sí... al universo le gusta meter el dedo en la herida.
Llegué a mi casa cerca de las 9pm, después de hablar tanto con Lizeth, de hacer muchos proyectos y planes, de pensar en mi resurrección. 
Fui feliz por verla, pero estaba triste por recordarlo (¿recordarlo? como si pudiera olvidarlo). Y ya me había excedido en calorías, pero necesitaba comer y aunque era tarde calenté arroz (90) y freí un huevo (90). Me tomé mi pastilla, me dormí más temprano que de costumbre, es decir, a eso de las 10pm ya estaba zombie.

Ayer: 764 calorías.




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